La despedida de Costa Rica.
De pronto estábamos en esa zona
de decadencia, contrastando con todo lo que habíamos visto.
Mientras en las pantallas del Ticabus se proyectaba la nueva película
del hombre araña en nuestro trayecto hasta Panamá, en mis audífonos sonaba Then I close my eyes, de David Gilmore dándole
un toque de melancolía a una despedida de un país que por más de un mes nos
llenó de buenas experiencias, fue allí donde comencé a pensar y a recordar
algunas de esas experiencias.
Primero reflexione un poco sobre los últimos instantes en San José, ese
último trayecto con las maletas en la espalda donde caminamos por una zona algo
decadente de la ciudad de San José, íbamos rumbo a la terminal del Ticabus pero
nos metimos por unas calles que no conocíamos y de pronto la cosas que
comenzamos a ver eran muy deprimentes, cosas que en todos los países que hemos
visitado, incluyendo a México, nos ha tocado observar. Al mediodía cuando Íbamos caminando con el
tiempo encima para alcanzar a llegar, de pronto entramos a una zona de bares y
cantinas, dimos la vuelta y de pronto el panorama comenzó a cambiar, los olores
comenzaron a hacerse notar y la gente que se aparecía eran principalmente
borrachos que estaban allí dormidos con el sol pegándoles en las caras, algunos
alcanzaban a abrir los ojos a nuestro paso. Delante de eso me tocó ver a un
señor todo golpeado que sentado en el suelo se acomodaba el dedo, como si
acabará de estar en una pelea callejera, y unos pasos adelante a media calle
había unos jóvenes borrachos jugando a aventar una botella de plástico con algo
de líquido tratando de dejarla en pie, todo esto en un bloque de unas cuantas
cuadras; pero cuando comenzábamos a notar el ambiente hostil de esa zona de
pronto se aparecieron un gran número de negocios y afuera de ellos una gran
cantidad de policías aminorando un poco ese ambiente pesado, de allí ya todo volvió a ser un ambiente mucho
más tranquilo, una medida inteligente de mandar policías a esa zona simplemente
para controlar un poco el caos social.
Aunque suene extraño me dio gusto ver esa zona, simplemente para no
separar a Costa Rica de una realidad latinoamericana donde los contrastes
siempre serán fáciles de reconocer. Durante casi un mes vi muchas cosas positivas
en este país, fueron tantas que en algunos puntos llegue a pensar que era raro
que en medio de Centroamérica hubiera un país tan avanzado, pero el ver esa
zona tan decadente en San José me hizo darme cuenta que los problemas sociales
son comunes para los países que hemos visitado y aunque en Costa Rica hay
muchos aspectos positivos siempre van a tener que trabajar por mejorar algunas
cosas.
Cuando lo noté ya se había acabado la canción que venía escuchando, en
la pantalla el joven intelectual ya se había convertido en un superhéroe y por
la ventana se filtraban los intensos
rayos de sol, en eso alcance a leer un letrero que decía Jaco, y de pronto
cambiamos a una carretera de dos carriles, pero con una vista privilegiada,
donde se visualizaban playas de distintos tipos en cuestión de minutos,
cruzábamos ríos a través de los puentes y de pronto se aparecía otra playa,
algunas llenas de piedras otras con arena obscura y otras clara, pero todas
hermosas.
Después un par de horas el panorama comenzó a cambiar, el cielo se nublo
y comenzó a llover, en mis audífonos comenzaron a sonar algunas canciones
instrumentales de Gustavo Cerati para seguir con ese toque melancólico, y las
últimas playas que vimos se comenzaron a quedar allá abajo, pero aunque el
paisaje cambió las montañas y la naturaleza seguían siendo una imagen muy digna
de recordar.
Al voltear por la ventana más de una vez me maraville y pensé como puede
ser que en un país tan pequeño exista tanta belleza natural. La verdad me costó
mucho trabajo dejar este país pues todo lo que conocimos fue muy emocionante y
eso que no alcanzamos a conocer más que una pequeña parte de lo que realmente
es Costa Rica.
Al final de cuentas y después de haber visto algo no tan positivo de este país, creo que
todo lo que puedo decir sobre este pequeño pedazo de tierra es que es muy
bonito y que altamente lo recomiendo para que la gente venga a conocerlo, pues
aunque tenga la reputación de ser un país caro, les aseguro que las
experiencias son mucho más enriquecedoras de lo que uno pueda pagar en dinero.
Escrito por David Herrera
12 de Septiembre de 2015.


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