TRANSPORTE PUBLICO EN COSTA RICA,
DE PRIMER MUNDO.
Nunca me imaginé que en Centroamérica
iba a encontrar transporte de tanta calidad.
Después de haber pasado por varios países de Centroamérica con
experiencias bastantes rudas en algunos casos sobre el transporte urbano, fue
muy grato encontrar que el sistema de transporte urbano en Costa Rica está muy
bien organizado y ofrece un servicio de primera calidad.
En Guatemala hay un sobrecupo en cada uno de los transportes ya sean
buses o colectivos, algo semejante pasa en Nicaragua, pero un grado menos
extremo. En El Salvador aunque las carreteras están en muy buenas condiciones,
no es muy recomendable tomar transporte público principalmente por la
inseguridad. Pero desde antes de entrar a tierras ticas ya nos habían dicho que
los buses brindaban un muy buen servicio.
En el norte de Costa Rica en la provincia de Guanacaste tomamos por
primera vez el bus, como le dicen en Centroamérica, para ir a conocer las playas, de entrada las
unidades son modernas y en muy buenas condiciones, se ve que la gente respeta
bastante las unidades, casi no se ven grafitis o dibujos en los respaldos y el
precio no es nada caro comparado con los precios de otras cosas en este país.
En ese tipo de buses fuimos a Playa Cocos, y luego a Tamarindo, fue desde allí
donde tomamos uno que nos llevara hasta San José. Los buses en general son
bastante puntuales.
En San José fue donde nos hicimos más dependientes del transporte urbano
y creo que fue donde más me sorprendió pues al ser una capital donde transita
mucha gente, yo nunca noté el caos al que estaba acostumbrado tanto en México
como en varios países de Centroamérica. Comenzando con el hecho de que los
buses no se llenan a punto de reventar en ningún momento, la gente hace filas
en las paradas y solo las mujeres embarazadas o la gente mayor pasa primero,
algo que nos llamó la atención fue ver que en un bus donde todavía podía entrar
más gente, un joven nos dijo que ya no porque él prefería ir más cómodo en el
siguiente bus, el cual inmediatamente llego, con esto no quiero decir que
solamente se ocupan los asientos, también llega a ir gente de pie, pero nunca
nos tocó ir apretados. Después comencé a analizar que la mayoría de las rutas
en San José eran circuitos que hacían el mismo recorrido uno tras otro, y como
hay mucha gente que demanda dicho servicio, es una buena manera de organizarlo.
En si los buses en la capital tampoco son caros, entre 200 y 500 colones (un dólar a lo mucho)
y menos por la calidad del servicio que
brindan, pues son puntuales, organizados, con facilidades para discapacitados
(zona para silla de ruedas y una rampa que baja cuando se ocupa, así como
asientos preferenciales pintados de un color especifico), con zona para poner
maletas o bultos grandes, cuentan con
sistema por medio de barras con sensores para el conteo de los pasajeros que
suben, paradas definidas en las calles donde tienen techo en caso de que llueva
o haga mucho sol, y donde los buses
suelen bajar a la gente solo en dichos lugares.
También los propietarios de las unidades se preocupan por poner
calcomanías o letreros con información relevante tanto para el conductor como
para los pasajeros, “por seguridad este vehículo solo circulara con las puertas
cerradas”, el precio del pasaje, ´”señor conductor recuerda que no debes de
usar tu celular mientras manejas” y para los usuarios el de “no pararse en
medio de las barras” así como letreros con la capacidad del autobús con la
gente sentada y gente de pie.
Hablando de las unidades, los ticos nos decían que no estaban en muy
buenas condiciones, pero la verdad lo que a mí me tocó ver fue buses por lo general nuevos y en muy buen estado.
Muy limpios, con accesorios útiles como un cordón arriba del tubo superior
donde la gente se agarra con el fin de activar
el timbre para indicar que uno se baja en la siguiente parada, lo cual hace
mucho más fácil que el flujo de la gente dentro del autobús; cuenta con cámaras
de seguridad, muchos cuentan con
changueras o manijas que cuelgan del techo para que la gente se agarre, también
los choferes cuentan con una especie de esponja grande cortada por secciones
para organizar bien su dinero.
En cuanto a los pasajeros la verdad noto una cultura social muy avanzada,
pues de entrada el hecho de hacer filas para subir demuestra organización,
luego adentro la gente se acomoda bien en los asientos y ceden su asiento
cuando alguna señora o gente adulta lo requiere. Otro punto que me sorprendió
fue ver que casi no hay grafiti en el interior de los buses, la gente respeta.
También lo relajado de los ticos ayuda mucho, pues en un día de mucho tráfico
nos tocó que la gente en vez de desesperarse comenzaron a bromear gritándole al
chofer que encendiera su sirena. Al
llegar un bus a una terminal concurrida la fila de gente espera pacientemente
hasta que toda la gente del bus se termina de bajar para comenzar a subir. En las noches que nos tocó subirnos al camión
nunca se sintió algún tipo de peligro o que se subiera gente sospechosa. También
influye mucho el hecho de que no dejan subir vendedores ambulantes, por lo cual
no se hace tanto apretadero, y aunque si nos tocó ver más de una persona
vendiendo y haciéndole la lucha por sacar plata arriba de los camiones, todo lo
hacían de manera tranquila y ordenada, usando su sentido común. Los choferes casi nunca llevaban compañía en
el estribo y cuando me tocó ver alguna persona allí no se veía que fuera
haciendo o intentando hacer ningún tipo de tranza, solamente iban platicando y
riendo con el chofer.
Otra experiencia distinta fue la de tomar un tren de pasajeros, que aunque se veía que las unidades eran viejas, tenían muchas ventajas, sumamente puntuales, cómodos y bien organizados, más rápidos y más baratos que el bus. Los trenes van desde San José y hasta el momento recorren dos rutas, la de Heredia, y la de Cartago. Nosotros tomamos la ruta Cartago San José y nos pareció bastante buena.
Otro punto importante que usan es el de usar promoción de ser ecológicos y no usar tanto los autos pudiendo tener otro tipo de medio de transporte como es el transporte público, la bicicleta y conocí a varios ticos que se mueven en patineta para recorrer distancias considerables dentro de San José.
Yo considero que el sistema de transporte de Costa Rica es el más
avanzado de Centroamérica incluyendo a México, y aunque estoy seguro que tiene
mucho por mejorar, me gustaría que los demás países buscaran influenciarse de
buena manera de ese sistema.
Escrito por David Herrera









