LAS PROVINCIAS DE COSTA RICA.
Aquí todos los lugares tienen
algo.
Cuando entramos a Costa Rica llegamos a pensar que por ser un país caro,
tendríamos que pasarlo rápidamente, afortunadamente no fue así pues estuvimos
más de un mes en total.
Costa Rica tiene siete provincias: San José, Cartago, Limón, Heredia,
Alajuela, Puntarenas y Guanacaste; Guanacaste y Limón las conocimos en nuestras
visitas a las playas, San José fue nuestro punto de referencia más importante,
pero de allí alcanzamos a conocer Alajuela, Cartago y Heredia, quedando
pendiente solamente Puntarenas.
El primer día cuando nuestros amigos Toño y Francisco nos llevaron al
volcán Poás, pasamos por la provincia de Alajuela pero solo en el auto, pero
alcanzamos a ver que era un lugar interesante. Pero luego de unos días Luis
comenzó con la idea de ir a conocer las provincias aunque fuera en un viaje de
un irnos en la mañana y regresar en la tarde noche. Así que un día decidimos ir
a conocer propiamente Alajuela. Un lugar bastante interesante, más tranquilo
que San José, pero con su propio estilo.
Al llegar a Alajuela, la ciudad de los
mangos, tuvimos la oportunidad de
conocer su plaza central con un kiosco blanco muy único, con una sonoridad muy peculiar, el parque
contaba con una gran cantidad de árboles de mangos eran tantos que caían
constantemente, e incluso dicen que algunas veces terminan golpeando a la
gente. Después de dar una vuelta pudimos ingresar de manera gratuita al museo
de Juan Santamaría, en lo que antes fue una cárcel, allí pudimos conocer un
poco más sobre la historia de este país, desde la conquista, pasando por las
intervenciones del filibustero americano William Walker, así como la batalla de
Rivas con Nicaragua, y finalmente la hazaña de Juan Santamaría al entregar su
vida para quemar un mesón por su patria.
En el museo tuvimos la oportunidad de subir a la azotea con un guía bastante
platicador quien nos mostró un edificio morado en contra esquina que era la
cárcel de mujeres y actualmente un centro cultural, desde allá arriba se veía el parque central
con todos sus mangos, la catedral, y a
lo lejos, el valle y las montañas. Posteriormente pudimos ir a otro parque con
un mural sobre la historia tica y con una estatua del héroe nacional, y al
fondo con una escultura de letras rojas donde se leía el nombre de la ciudad:
ALAJUELA. Allí nos comimos un raspado, que acá le dicen granizado y luego
fuimos rápidamente a conocer su mercado, que como todos los mercados en este
país se caracterizan por su limpieza. En la tarde comenzó a llover así que
tuvimos que resguardarnos de la lluvia unos momentos para luego regresar a San José.
Otro día tuvimos la oportunidad de ir a visitar la provincia de Cartago,
tal vez la que más nos habían recomendado de las provincias cercanas a la
capital. Cuando llegamos fuimos a conocer la Basílica de la Virgen de los Ángeles,
una iglesia de un estilo muy peculiar donde se encuentra la imagen de una
virgen en color café oscuro, la gente que allí rezaba lo hacía con mucha fe,
algo semejante a lo que pasa con la Virgen de Guadalupe en México.
Posteriormente fuimos a conocer las ruinas de una iglesia que los temblores destruyeron
varias veces, eran hermosas y lo que más me agrado fue ver la visión turística
de los ticos, al hacer un jardín botánico dentro de dichas ruinas, con una gran
cantidad de plantas y flores, así como un pequeño laguito con peces, un lugar
para sentarte tranquilamente a pasar la tarde. Pero lo que más me gusto de esta
provincia fue la visita al mirador de Orosi, cuando llegamos estaba lloviendo y
haciendo frio, así que tuvimos que correr por un sendero con flores hasta
llegar a unas especies de banquitas de picnic que estaban techadas, allí
alcanzamos a ver los ríos corriendo a lo largo y al fondo un pequeño poblado,
la naturaleza era formidable. Después de unos minutos disminuyo la lluvia y
pudimos seguir avanzando un poco hacia arriba, hasta que llegamos a una colina
totalmente cubierta de pasto desde donde la vista era hermosa, de pronto salió
el sol y le dio un color más vivo a aquel paisaje.
Para regresar tuvimos que
tomar un bus a Cartago y de allí tomar el tren que va para San José. Un aspecto
que me pareció muy interesante fue el ver en las paradas de los buses y en los
parques letreros puestos por el gobierno para crear consciencia social en la
gente de dicha provincia, por un lado vi una con un mensaje sobre salud y otra
sobre convivencia social.
Finalmente para cerrar con nuestro paso por las provincias fuimos a la
de Heredia, ese día la lluvia fue un obstáculo para conocer un poco más, pero
pudimos ir a la plaza central a conocer una iglesia colonial y un quisco lleno
de palomas, tuvimos la oportunidad de comer otro granizado tico pero después comenzó
a llover así que nuestro plan de ir a conocer el Monte de la Cruz se vio frustrado,
terminamos entrando al mercado que para no desentonar era bastante limpio, y
donde me sorprendió ver que vendían huevos de tortuga los cuales estaban en una
especie de vaso tequilero y se los comían crudos con una especie de salsa.
Costa Rica es un país que en un espacio pequeño cuenta con lugares
sorprendentes, nosotros solamente alcanzamos a conocer algunos puntos de seis
de sus siete provincias, pero en lo personal me llevó un excelente sabor de boca
de este gran lugar de Centroamérica.
Escrito por David Herrera
5 de Septiembre de 2015.





No hay comentarios:
Publicar un comentario