domingo, 20 de septiembre de 2015

30. TRANSPORTE PUBLICO EN COSTA RICA, DE PRIMER MUNDO.



TRANSPORTE PUBLICO EN COSTA RICA, DE PRIMER MUNDO.

Nunca me imaginé que en Centroamérica iba a encontrar transporte de tanta calidad.



Después de haber pasado por varios países de Centroamérica con experiencias bastantes rudas en algunos casos sobre el transporte urbano, fue muy grato encontrar que el sistema de transporte urbano en Costa Rica está muy bien organizado y ofrece un servicio de primera calidad.
En Guatemala hay un sobrecupo en cada uno de los transportes ya sean buses o colectivos, algo semejante pasa en Nicaragua, pero un grado menos extremo. En El Salvador aunque las carreteras están en muy buenas condiciones, no es muy recomendable tomar transporte público principalmente por la inseguridad. Pero desde antes de entrar a tierras ticas ya nos habían dicho que los buses brindaban un muy buen servicio. 
En el norte de Costa Rica en la provincia de Guanacaste tomamos por primera vez el bus, como le dicen en Centroamérica,  para ir a conocer las playas, de entrada las unidades son modernas y en muy buenas condiciones, se ve que la gente respeta bastante las unidades, casi no se ven grafitis o dibujos en los respaldos y el precio no es nada caro comparado con los precios de otras cosas en este país. En ese tipo de buses fuimos a Playa Cocos, y luego a Tamarindo, fue desde allí donde tomamos uno que nos llevara hasta San José. Los buses en general son bastante puntuales.
En San José fue donde nos hicimos más dependientes del transporte urbano y creo que fue donde más me sorprendió pues al ser una capital donde transita mucha gente, yo nunca noté el caos al que estaba acostumbrado tanto en México como en varios países de Centroamérica. Comenzando con el hecho de que los buses no se llenan a punto de reventar en ningún momento, la gente hace filas en las paradas y solo las mujeres embarazadas o la gente mayor pasa primero, algo que nos llamó la atención fue ver que en un bus donde todavía podía entrar más gente, un joven nos dijo que ya no porque él prefería ir más cómodo en el siguiente bus, el cual inmediatamente llego, con esto no quiero decir que solamente se ocupan los asientos, también llega a ir gente de pie, pero nunca nos tocó ir apretados. Después comencé a analizar que la mayoría de las rutas en San José eran circuitos que hacían el mismo recorrido uno tras otro, y como hay mucha gente que demanda dicho  servicio, es una buena manera de organizarlo.
En si los buses en la capital tampoco son caros,  entre 200 y 500 colones (un dólar a lo mucho)  y menos por la calidad del servicio que brindan, pues son puntuales, organizados, con facilidades para discapacitados (zona para silla de ruedas y una rampa que baja cuando se ocupa, así como asientos preferenciales pintados de un color especifico), con zona para poner maletas o bultos grandes,  cuentan con sistema por medio de barras con sensores para el conteo de los pasajeros que suben, paradas definidas en las calles donde tienen techo en caso de que llueva o haga mucho sol,  y donde los buses suelen bajar a la gente solo en dichos lugares.
También los propietarios de las unidades se preocupan por poner calcomanías o letreros con información relevante tanto para el conductor como para los pasajeros, “por seguridad este vehículo solo circulara con las puertas cerradas”, el precio del pasaje, ´”señor conductor recuerda que no debes de usar tu celular mientras manejas” y para los usuarios el de “no pararse en medio de las barras” así como letreros con la capacidad del autobús con la gente sentada y gente de pie.
Hablando de las unidades, los ticos nos decían que no estaban en muy buenas condiciones, pero la verdad lo que a mí me tocó ver fue buses  por lo general nuevos y en muy buen estado. Muy limpios, con accesorios útiles como un cordón arriba del tubo superior donde la gente se agarra con el fin de  activar el timbre para indicar que uno se baja en la siguiente parada, lo cual hace mucho más fácil que el flujo de la gente dentro del autobús; cuenta con cámaras de seguridad,  muchos cuentan con changueras o manijas que cuelgan del techo para que la gente se agarre, también los choferes cuentan con una especie de esponja grande cortada por secciones para organizar bien su dinero. 


En cuanto a los pasajeros la verdad noto una cultura social muy avanzada, pues de entrada el hecho de hacer filas para subir demuestra organización, luego adentro la gente se acomoda bien en los asientos y ceden su asiento cuando alguna señora o gente adulta lo requiere. Otro punto que me sorprendió fue ver que casi no hay grafiti en el interior de los buses, la gente respeta. También lo relajado de los ticos ayuda mucho, pues en un día de mucho tráfico nos tocó que la gente en vez de desesperarse comenzaron a bromear gritándole al chofer que encendiera su sirena.  Al llegar un bus a una terminal concurrida la fila de gente espera pacientemente hasta que toda la gente del bus se termina de bajar para comenzar a subir.  En las noches que nos tocó subirnos al camión nunca se sintió algún tipo de peligro o que se subiera gente sospechosa. También influye mucho el hecho de que no dejan subir vendedores ambulantes, por lo cual no se hace tanto apretadero, y aunque si nos tocó ver más de una persona vendiendo y haciéndole la lucha por sacar plata arriba de los camiones, todo lo hacían de manera tranquila y ordenada, usando su sentido común.   Los choferes casi nunca llevaban compañía en el estribo y cuando me tocó ver alguna persona allí no se veía que fuera haciendo o intentando hacer ningún tipo de tranza, solamente iban platicando y riendo con el chofer. 

Otra experiencia distinta fue la de tomar un tren de pasajeros, que aunque se veía que las unidades eran viejas, tenían muchas ventajas, sumamente puntuales, cómodos y bien organizados, más rápidos y más baratos que el bus. Los trenes van desde San José y hasta el momento recorren dos rutas, la de Heredia, y la de Cartago. Nosotros tomamos la ruta Cartago San José y nos pareció bastante buena.

Otro punto importante que usan es el de usar promoción de ser ecológicos y no usar tanto los autos pudiendo tener otro tipo de medio de transporte como es el transporte público, la bicicleta y conocí a varios ticos que se mueven en patineta para  recorrer distancias considerables dentro de San José.
 Yo considero que el sistema de transporte de Costa Rica es el más avanzado de Centroamérica incluyendo a México, y aunque estoy seguro que tiene mucho por mejorar, me gustaría que los demás países buscaran influenciarse de buena manera de ese sistema.

Escrito por David Herrera
                                                                                                6 de Septiembre de 2015.

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